3 DÍAS EN ATENAS. TODO LO QUE DEBES SABER PARA TU PRIMERA VISITA

Imagínate una ciudad llena de mármol blanco. Esculturas de antiguos dioses ahora dormidos y bustos de grandes pensadores clásicos en un bulevar bordeado de columnas clásicas que erigen templos imponentes y armoniosos de lado y lado. Una ciudad donde el tiempo no ha pasado y los saberes antiguos se conservan intactos a través de la historia, a la ciudad es observada por el monte Olimpo, cuyo pico se encuentra tapado por las nubes. 

Bueno, esto no es Atenas. 

El que se imagine la capital de Grecia de esta forma ha visto muchas veces Hércules (como yo lo hice cuando estaba pequeño), y pocas veces el noticiero. Pero aunque Atenas no es como nos describe Disney, en realidad es mejor que esto. Es una capital difícil de explicar. En mi caso fue una ciudad con la que me conecté desde el primer día. Apasionada, llena de vida y desbordante en cultura y tradiciones. Donde las milenarias ruinas se complementan con el día a día de una ciudad moderna. Donde puedes ver el atardecer desde alguna de las colinas que miran a la ciudad, perderte entre sus antiguas calles, o probar una de las mejores gastronomías de Europa en uno de los cientos de café que desbordan la ciudad con vida nocturna. Otros dicen que es de las ciudades más feas de Europa. Toca que decidan por ustedes mismos.


¿DE DONDE VIENE EL NOMBRE ATENAS? 

Hay muchas variaciones del relato mitológico sobre el origen del nombre de la ciudad. Pero todos concuerdan en que se debió a un enfrentamiento entre Poseidón, dios de los mares y hermano de Zeus, y Atenea, diosa de la sabiduría, la guerra y la civilización. Hija de Zeus. 

Al parecer la ciudad más importante de la región de Ática no tenía un dios que la resguardara. Y fue acá donde Poseidón reclamó posesión de esta, al igual que Atenea. Es por esto que ambos Dioses debían dar un regalo a la ciudad.  

Poseidón clavó su tridente en la roca de la Acrópolis y un manantial de agua brotó de esta. Mientras que Atenea hizo brotar un olivo junto a este.  

Unos relatos afirman que se formó un tribunal divino para declarar el ganador. Otros que fue el mismo pueblo Ateniense quienes debían decir quién quería que fuera su protector basado en el regalo divino. En lo que ambas historias concuerdan es que el olivo de Atenea ganó, ya que podía dar a los habitantes madera, comida y sombra. Mientras que el manantial de Poseidón era de agua salada. 

Jerjes algo cabreado. Imagen de la película 300.

Desde entonces la ciudad adoptó el nombre de Atenas y el olivo plantando por Atenea fue venerado durante siglos en la Acrópolis simbolizando la victoria. El olivo en Grecia simbolizaba la paz y la prosperidad, así como la resurrección y la esperanza. Así lo demuestran los hechos acaecidos tras el incendio de Atenas por el rey persa Jerjes en el siglo V a. C. (Sí, Jerjes, el de la película 300).  

Jerjes incendió toda la Acrópolis de la ciudad, dentro de la cual se hallaba el olivo centenario de Atenea que quedó calcinado. Sin embargo, cuando los atenienses entraron a la ciudad arrasada, el olivo ya había crecido un codo, simbolizando la rápida recuperación y renovación de los atenienses ante la adversidad. 

PLAZA MONASTIRAKI 

El punto más central para conocer la parte antigua de la ciudad es la plaza Monastiraki. Si puedes, alójate cerca de acá que tiene un punto estratégico para la mayoría de lugares que posiblemente querrás ver en tu primera visita.  

Desde acá vas a poder ver la Acrópolis hacia el fondo y una gran cantidad de vida. Gente descansando, tocando música, comiendo y comerciando productos (algunos ilícitos), especialmente esos juguetes que se tiran al aire y se iluminan mientras caen. 

Desde acá es bastante fácil ubicarse. Hay una gran cantidad de restaurantes en los alrededores y una estación del metro con su homónimo nombre, que por cierto se debe a la pequeña capilla bizantina que está en la plaza. 

Sé que lo primero que vas a querer hacer es dirigirte a la Acrópolis (¿Cómo no?, ¡Se ve increíble!) Pero te voy a pedir que te aguantes. La mejor hora para ir es temprano en la mañana. Si llegaste a mitad del día, espera al siguiente y madruga. De lo contrario las colas y la cantidad de gente es bien cansona. Pero fresco, hay mil cosas más para hacer acá. 

DÍA 1- PLAZA SYNTAGMAEL PARLAMENTO y MUSEO BENAKI 

Levantate y dirígete a la plaza. A unos pasos se encuentra la Biblioteca de Adriano. Esta fue una enorme biblioteca que albergaba los libros del emperador romano. Además era un espacio de lectura y convenciones. Su entrada cuesta para adultos 4€ y estudiantes 2€. 

Desde Monastiraki puedes caminar por toda la calle Ermou hacia la plaza central de la ciudad: La plaza Syntagma. La calle está llena de comercio y tiene una curiosa iglesia en la mitad del recorrido, la iglesia de Panaghia Kapnikarea. Frente a esta hacen demostraciones de arte urbano como hip hop y otros bailes. 

Te recomiendo en el camino te desvíes un poco hacia la izquierda y busques la panadería ARISTON (Voulis 10). Tiene unos pastelitos salados buenísimos que rondan los 2 Euros. ¡Demasiado recomendado! Prueba más de uno. 

En la plaza Syntagma puedes ver mucha vida también. Este es uno de los epicentros y puntos de reunión de los atenienses hoy en día.  Y en el parlamento puedes ver el cambio de guardia los domingos a las 10:45. Este día  es la ceremonia más grande. Si quieres probar un verdadero y muy buen café mientras esperas, o para acompañar tu pastel te recomiendo PeriKafé. Queda en la esquina, bastante agradable y es el mejor lugar de la ciudad para esto. 

Para que termines el día puedes cerrar en el Museo Benaki. Se encuentra a menos de 10 minutos caminando desde la Plaza Syntagma y es el museo privado más bello de Grecia. Contiene los fondos de Antonis Benakis, acumulados durante 35 años de búsquedas en Europa y Asia… y su cafetería tiene fama de tener buena comida y una terraza con vistas de primera a la ciudad. Muy bueno y ¡Los jueves es gratis! 

DESCUBRE ANAFIOTIKA: 

De noche puedes pasearte por el barrio de Anafiotika. Un antiguo barrio de albañiles con una vibra bien única. Queda al lado de la Acrópolis y tiene una gran cantidad de cafés y restaurantes entre callejuelas laberínticas y empinadas.  Es lo máximo. 

Pide algo de deliciosa gastronomía y mira cómo se desenvuelve la vida nocturna de los griegos alrededor tuyo. 

DÍA 2 – ACRÓPOLIS y ALREDEDORES 

Ahora sí, la joya de la corona. La principal atracción de la ciudad y de Grecia. Levántate temprano y dirígete a la Acrópolis. 

Las entradas cuestan 20 € y se compran fuera del complejo. Pregunta en dónde está la taquilla y una vez con tu boleto dirígete a la entrada. Sube las escaleras y cuando pases los Propileos (las enormes puertas que abren este lugar) estarás dentro.  

Para mi es uno de los lugares más lindos del mundo. Piensa que es acá donde nació la democracia y mucho de lo que somos hoy en día se lo debemos a este lugar y lo que ocurrió en él hace miles de años. Su templo más grande es el Partenón de la Acrópolis, concebido para albergar la estatua de la diosa Atenea que medía 12 metros de altura. 

El Partenón se encuentra en restauración y las canteras del monte Pentélico, donde se extrae el mármol único del cual está hecho, son controladas por el gobierno griego. La extracción de este mármol sólo está autorizada para la restauración de este imponente e importante edificio para el mundo. 

Alrededor se alzan otros templos, como el Erecteion, donde puedes ver el pórtico de unas de las mujeres más famosas del mundo a través de la historia: las cariátides griegas. Seis columnas con forma de mujer que miran hacia el Partenón y hacia la ciudad de Atenas. Lo que no sabes es que estas mujeres están cumpliendo un castigo por la eternidad. 

Cariátides

Cuenta la leyenda que estas hermosas damas representan a las mujeres de Caria, una de las ciudades del Peloponeso. Estas mujeres fueron castigadas por los atenienses, soportando fuertes cargas, luego que la ciudad de Caria se rebelara en contra Atenas en las Guerras Médicas (Contra los persas). Para que te acuerdes, las Guerras Médicas fueron contra los persas… ¿Recuerdas a Jerjes? Bueno… acá está otra vez. 

Jerjes algo cabreado… Otra vez. Imagen de la película 300.

Luego de expulsar a esta gente del territorio griego (y de Europa), Atenas castigó la ciudad de Caria. Mató a los hombres y obligó a las mujeres a llevar enormes cargas.  

Ten en cuenta que las que ves acá son réplicas. Las cariátides originales se encuentran en el Museo de la Acrópolis, ladera abajo (Allá te voy a explicar cómo ir más tarde). Bueno, todas menos una, que se encuentra en el British Museum… 

Más abajo, frente al templo de Poseidón, puedes encontrar el famoso Olivo que Atenea sembró para ser la protectora de la ciudad. 

A una esquina de la Acrópolis se encuentra una enorme bandera de Grecia que mira a la ciudad. También encuentras el templo de Atenea Niké y otros más. Incluso puedes buscar el milenario Olivo de Atenea que se encuentra cerca del Erecteion.

Tómate tu tiempo y conéctate con el lugar y su vista milenaria a la ciudad. Si me hiciste caso, pasará un tiempo antes que las multitudes y los tours llenos de asiáticos con selfie-sticks comiencen a llegar. 

Cuando bajes te vas a dirigir hacia el Museo de la Acrópolis, que queda al otro lado de la ladera donde posiblemente entraste. Gira a la izquierda. Vas a encontrar el Odeón de Herodes Ático. Este edificio albergaba audiciones musicales y es romano, no griego. Se parece a un teatro romano, pero este se encontraba cubierto. No se abre al público. Sólo se utiliza en eventos puntuales y es de los teatros romanos mejor conservados. 

Si sigues bajando vas a encontrar el teatro de Dionisio. Es de mayor magnitud y mucha más avanzada edad que su primo romano, pero su estado es más deplorable. Fue acá donde se exhibieron obras de Sófocles, Esquilo, Eurípides y Aristófanes. ¡Ves, este es uno de los lugares más especiales del mundo! Siéntate y mira a ver si puedes sentir alguna vibra creativa. 

Ya en este punto te encuentras al borde de la ladera sur occidental. Si sigues caminando por la calle peatonal (Dionysiou Areopagitou) llegas al increíble Museo de la Acrópolis. 

MUSEO DE LA ACRÓPOLIS 

Almuerzo en el museo

El museo es enorme y es una obra en sí. Se construyó de acero, cristal y cemento para aprovechar la luz del sol al máximo y que sus visitantes pudieran apreciar la enorme colección de arte griego con luz natural. Su última planta tiene las mismas dimensiones del Partenón y esta girada 23 grados para que mire directamente a la Acrópolis. 

Dentro hay una cafetería que no es muy costosa y tiene una vista bonita a la Acrópolis. Para esta hora ya debe estar haciendo hambre, así que aprovecha la tarde y recorre el museo con todas las piezas exhibidas, desde arte de la Grecia antigua, hasta los invaluables tesoros de la Acrópolis 

Su entrada cuesta 5€ a adultos, 3€ a estudiantes y es gratis para estudiantes de la Unión Europea. 

ARCO DE ADRIAN Y TEMPLO DE ZEUS 

Luego de esto camina unos 5 minutos. Pasa la estación del Metro “Acropoli” y dirígete a Dionysiou Areopagitou.  Una vez allí sabes que llegaste al Templo de Zeus Olímpico. A un costado se encuentra el Arco de Adrián. 

El Arco de Adrian es una puerta hecha en mármol pentélico, el mismo que se usaba en la construcción de monumentos importantes como la Acrópolis. La comisión de este arco es desconocida. Lo curioso es que tiene dos inscripciones, una de cada lado. 

La inscripción que da hacia la Acrópolis dice: “ΑΙΔ’ ΕΙΣΙΝ ΑΘΗΝΑΙ ΘΗΣΕΩΣ Η ΠΡΙΝ ΠΟΛΙΣ”, si no sabes griego esto quiere decir “Esta es Atenas, la ciudad antigua de Teseo (su fundador)”. 

Pero la inscripción del otro lado, que da hacia el templo, dice: “ΑΙΔ’ ΕΙΣ’ ΑΔΡΙΑΝΟΥ ΚΟΥΧΙ ΘΗΣΕΩΣ ΠΟΛΙΣ”, o “Esta es la ciudad de Adrián, no de Teseo”. 

Unos dicen que marcaba la división entre la Atenas antigua y la nueva Atenas que Adrián (emperador Romano) ayudó a expandir, Andrinópolis. Otros que simboliza la unión de la ciudad bajo el mandato de este emperador romano. Ahí tienen para que discutan ustedes. 

Templo de Zeus

El Templo del Zeus Olímpico (Ναός του Ολυμπίου Διός), o Olimpeion, fue un monstruoso y gigantesco templo que llegó a tener unas 104 columnas y honraba al dios Zeus. Tenía una de las estatuas religiosas más grandes del mundo antiguo, ahora desaparecida. Su entrada cuesta 6€, para estudiantes 3€. 

El templo sufrió daños en las invasiones bárbaras del siglo 3 a.C y nunca se recuperó. Sus materiales luego fueron utilizados para construir iglesias, capillas y casas. Pero sigue siendo uno de los centros arqueológicos del Atenas, hoy en día. 

ESTADIO OLÍMPICO y JARDINES NACIONALES 

Sigue hacia el  Panathinaikó, también conocido como Kallimármaro (καλλιμάρμαρο). Su nombre significa en griego “Mármol hermoso”. Este estadio acogió la primera ceremonia de los Juegos Olímpicos modernos, en 1986. Es el único estadio en el mundo construido completamente de mármol blanco (de ahí su nombre).  Su entrada cuesta 3€, para estudiantes 1.5€. Te dan un audio guía entretenida. Puedes recorrer todas las escaleras, la pista de atletismo y subirte en el podio de los ganadores. 

Una vez termines, ve y remata el día en los Jardines Nacionales de Atenas, quedan frente al estadio y su entrada es gratuita. De acá puedes caminar por el bulevar Vassilisis Amalías (Leoforos Vassilisis Amalias- Λεωφόρος Βασιλίσσης Αμαλίας) o seguir por los jardines mismos hacia la plaza Syntagma. El bulevar es una de las avenidas más grandes de la ciudad. 

DIA 3 – ANTIGUA VIDA EN ATENAS.  

ÁGORA ANTIGUA 

En tu tercer día puedes dirigirte al Ágora Antigua. Este era el epicentro de la vida de la antigua Atenas y es mucho más impresionante que el posterior Foro Romano. Acá hubo una variedad de edificios políticos, religiosos, comerciales entre otros. 

En la actualidad se destaca el Templo de Hefesto: El Hefestión, es el templo mejor conservado de la Antigua Grecia y la Stoa de Átalo, un antiguo pórtico Helenístico que ha sido reconstruido para albergar el Museo del Ágora

Toda el Ágora esta cruzada por caminos que conectan ruinas con pacíficos jardines. Tómate tu tiempo y piensa cómo era la vida en este lugar hace miles de años. También tienes una increíble vista a la Acrópolis. Yo nunca me canso de verla.  

El costo del Ágora es de 8€ para adultos y 4€ para estudiantes. 

Agora Romana

ÁGORA ROMANA 

Luego de este lugar puedes ir al Ágora Romana. Este fue el centro administrativo y de comercio en la época romana, construida por Agustino. Acá destaca la Torre de los Vientos, que cumple la función de un antiguo reloj de agua. 

La puerta de Atenea Arquegetis es el segundo monumento más destacado de este complejo. Fue un regalo a la ciudad por parte de Julio Cesar y Augusto. Más allá de eso verás muchas columnas en el piso. 

RELÁJATE EN PLAKA 

Plaka es el barrio que queda a los pies de la Acrópolis. Es un intricado laberinto de callejuelas y placitas, llenas de restaurantes, bares, tabernas y comercio. Creo que es la zona poblada más antigua de la ciudad y tiene una vibra increíble. Toma un café frio, relájate y mira el día a día de la Atenas moderna. Si tienes suerte verás en alguna taberna algún baile típico realizado por algún anciano. 

Vista Atenas

Sube al Areópago, también conocidas como las Colinas de Marte, antes que el día comience a atardecer. Son unas rocosas colinas cerca a la Acrópolis, accesibles desde Plaka. Toma un buen puesto, sube con un café o algo de comer y aprecia el momento con una de las mejores vistas del atardecer de esta espect acular ciudad. Acá vienen los locales y algunos turistas (mochileros, no los asiáticos con selfie sticks) a ver el mejor atarceder. 

Mira cómo el sol se pone en esta ciudad que indirectamente nos ha influenciado a casi todos en el mundo occidental, un lenguaje que indirectamente nos ha influenciado a casi todos en el mundo occidental y una cultura que nos ha influenciado a casi todos en el mundo occidental (ya me entienden lo que digo). 

Atenas me ha gustado tanto que no es la primera vez que he ido. Es una de esas ciudades con las que tienes una conexión inexplicable. Tanto así que ya sabiendo algo de griego (Así es, lo aprendí) pude experimentar conversaciones con la gente local y he logrado vivir más de una cara de la ciudad. Acá te he mencionado las principales atracciones que son un must en tu primera visita, de la forma más lógica para visitar, ahorrándote algo de tiempo 

Trata, sin embargo, de ir a tu ritmo y tomar tu experiencia. Creo que la clave está en pensar que no es la última vez que se va a volver. Y con esta mentalidad de seguro estarás en la ciudad en alguna otra ocasión. Créeme, esta tiene mucho más para ofrecer, sólo depende de con qué lente la quieres mirar. 

TIPS  

  • La primera vez me alojé en Pella Inn Hostel, justo a una cuadra de Monastiraki. El precio por cama en cuarto compartido puede oscilar entre 12 €  y unos 17 €. Los cuartos están bien, nada lujosos pero no son incómodos. La terraza es un lugar espectacular para ver la ciudad con una vista premium a la Acrópolis. 
  • Ten cuidado con tus pertenencias en el Metro. He oído de turistas a los que carteristas les han tomado cosas sin que se den cuenta. Sentido común, como en cualquier otra parte del mundo. 
  • Hay un pase compartido para las atracciones que te mencioné. Cuesta 30€ si eres adulto y 15€  si tienes carné de estudiante. Este incluye: Ágora Antigua, Ágora Romana, Acrópolis (ya acá pagaste el pase), Templo de Zeus Olímpico,  Kerámikos (necrópolis más grande de Grecia) y la Biblioteca de Adriano. El museo de la Acrópolis y el Estadio Olímpico no están incluidos. 
  • Si te albergas en las cercanías de la plaza Monastiraki todo te queda a una distancia caminable. 
  • Puedes tomar el metro desde el Aeropuerto que te va a dejar en la plaza Monastiraki o en Syntagma. Cuesta unos 10€ y tarda alrededor de 45 minutos. El bus X95 es otra opción pero demora el doble y sólo te deja en Syntagma.