20 Cosas para hacer en Bratislava (Lo que te dicen y lo que no).

Bratislava es como el patito feo entre tres hermanas. Tienes la bonita (Viena), la alternativa (Budapest), la popular (Praga)… entonces ¿En donde metemos a Bratislava?

Bueno, la capital de Eslovaquia merece una visita de por lo menos un día.  Es pequeña, compacta y con un centro bastante agradable. Te puedes enfocar en su centro histórico que es compacto, empedrado y con lindas plazas peatonales enmarcadas con edificios del rococó del sigo XVIII y muchos cafecitos callejeros. Pero expande tu mirada y puedes ver: viviendas y extrañas construcciones comunistas, delicias gastronómicas, la historia de un antiguo reino e incluso la vida juvenil llena de música. Todo a la vista de un antiguo castillo que comparte el horizonte con un puente tipo OVNI. Además de ser bien económica y tener Buenos castillos y fortalezas cerca que merecen la escapada si tienes tiempo.

Ahora sin más, les presento 20 cosas para hacer en Bratislava. Para que no te quedes sin plan una vez vengas a esta “pequeña gran ciudad”, como la conocen los habitantes de su país.

  • Comienza por el Castillo de Bratislava. Abre desde las 9am y cierra a eso de las 8pm (6pm en temporada baja). Su entrada es gratuita y que no te engañe su modestia. Esta fue la casa de la realeza húngara cuando los turcos otomanos ocuparon Budapest. Entonces estamos hablando de unos casi 150 años. Te ofrece una muy linda vista de la ciudad sobre el Danubio.
  • Al bajar la colina pasarás por Zámocké Schody. Es la parte que está entre la colina y el puente. Esto era parte del barrio judío de la ciudad. La mayoría de sus habitantes originarios fueron deportados a campos de concentración en la guerra. También puedes entrar acá al Museo del Reloj.
  • Pasa el Puente Nuevo, también conocido como el OVNI de Bratislava.Y sí, este puente es una maravilla modernista de 1972. Arriba hay un restaurante, un club nocturno y una plataforma para ver la ciudad. Todo un poco sobrevalorado. 
  • Una vez pasas llegas a la parte peatonal. El centro. Y estarás de frente con la Catedral de San Martín. Bueno que no es la más bella de Europa, ¡Pero tampoco es la más fea! Acá fue coronada María Teresa de Austria en 1740.
  • Explora el centro de la ciudad y detente en alguno de los muchos cafecitos de los que goza esta joven ciudad. Algunos son más tradicionales, otros más bohemios y otros nuevos e incluso hípsters. Algunas recomendaciones son: Art Books Coffee (En el centro histórico), Black Coffee (¡Este queda en un rooftop!), Black ( Gorkého 15), Dobrodruh (Especial para viajeros, en Vajnorská 3), DOT (Lazaretská 13).

  • Bratislava, igual que Budapest, tiene bastantes esculturas/estatuas bien curiosasde diferentes personales alrededor de la ciudad. Cada una tiene una historia. Mira a ver cuáles puedes encontrar: El paparazzo de Bratislava; Cumit el hombre de la alcantarilla; El Bello Ignacio, el vagabundo de Bratislava; ¡Hasta el mismísimo Napoleón!
  • Ten en cuenta que Bratislava es una ciudad muy barata. Puedes pensar en irte de fiesta en el centro. Acá pagué el “pubcrawl” más barato que he tenido en Europa (y de los más buenos). Fuimos a 3 bares y la pasamos tremendo. Todo a ¡Sólo 1 Euro!
  • Otra actividad que está muy presente en Eslovaquia es el Jazzla música en vivo. Hay muchos cafés de jazz en el país, pero ver conciertos en vivo es poco frecuente. En la capital te recomiendo: Bon Bon Jazz Bar, Bukowski, Café Studio Club. Otros bares que están buenos (pero ponen diferentes tipos de música) son: The deck (Electro y reggae), Nu Spirit (Jazz, house, hip hop), A4 (centro contemporario de eventos. Acá puedes ver de todo), Flame Music Bar (Acá hacen incluso workshops y demás de conoces algunas bandas locales), Fuga (Rock, Metal, Jazz), BarRock (Rock..).
  • Sigue por la calle de San Miguel, o Michalska hacia la torre blanca. Esta es una de las principales calles comerciales de la ciudad. Mira a ver si encuentras algo de tu interés.

  • Pasa por la Torre de San Miguel,la única sobreviviente de la antigua ciudad. Puedes subir y ver los techos de la antigua ciudad. Se rumora que fue por esta puerta que entró a Bratislava la peste Bubónica en 1711. Es acá, entre sus arcos, donde comienzan las calles y carreteras del país: El Kilometro cero.
  • Luego de la torre tendrás el Puente de San Miguel, uno de los más icónicos. Se eleva sobre un foso inexistente y tiene varias esculturas haciéndolo una versión miniatura del Puente de Carlos de Praga.
  • Ve hasta el Palacio de Grassalkovicov. Es la actual casa del presidente de Eslovaquia y tiene un parque bastante bonito frente a él: Los jardines franceses. Anteriormente el palacio era el hogar de las “juventudes” del partido comunista.
  • Cerca de el palacio se encuentra la Plaza de la libertad con la Fuente de Druzba. Un espacio decaído y nostálgico que, aunque no emana agua si lo hace con la atmosfera de la antigua época comunista del país. Hoy en día muchos jóvenes locales se reúnen acá en las tardes. Si te sientes nostálgico puedes ir al bar de la KGB en Obchodná 530/52

  • Muy cerca de esta plaza tendrás uno de los edificios más curiosos (y dicen que más feos) de Europa. Una pirámide invertida que es otra obra de la época comunista:La torre de Televisión y Radio de Eslovaquia.
  • Si te da hambre para este punto, prueba una de las especialidades de la gastronomía eslovaca. Te recomiendo la sopa de ajo (típica de la región) y cualquier plato típico como el gulasch eslovaco, el bryndzové halušky y por supuesto: El Halušky. Acompáñalo de una buena cerveza que están bien baratas.

  •  Otra cosa que puedes pensar en hacer mientras estas acá es una escapada si tienes más de un día, que es el tiempo que te demoras en recorrer el casco viejo de la ciudad sin prisa. La primera sería el Castillo de Devin, a sólo 9 kilómetros de la ciudad. Este antiguo castillo data de tiempos romanos y hoy en día es una fortaleza en ruinas muy bonita con una torre sorprendente sobre una columna de roca separada del resto de la fortificación. 
  • Otra escapada que puedes tomar es ir hacia Trenčín, una pintoresca y pequeña ciudad a 2 horas de Bratislava con un increíble castillo en una de sus colinas que nos recuerda la importancia estratégica de el oeste eslovaco. Una región que fue el último límite de Hungría contra los otomanos. Vale la pena si tienes el tiempo. Hay 11 trenes diarios desde Bratislava, así que llegar no supone mayor problema.
  • Compra vino de la ruta de los “Pequeños Cárpatos”.Un vino raro y poco conocido en Europa, pues solo en 0.3% del vino consumido en el continente viene de acá. También puedes comprar un poco de Frankovka modra o si tienes ánimo de algo más fuerte opta por el Borovichka. 

  • Si te sientes “caché”, puedes ir a uno de los mejores spas del mundo. A sólo 1 hora y 20 minutos de Bratislava se encuentra la pequeña ciudad de Piešťany. Solamente el edificio te dará para tomarte un montón de fotos y sentirte de la realeza. Queda en la misma línea de tren hacia Trenčín (que queda a 45 minutos de acá)
  • Dirígete a Plaza SNP…o como su nombre completo sería: Námestie Slovenského národného povstania. Acá el 31 de diciembre de 1992 más de 200,000 personas se reunieron no sólo para recibir el nuevo año, sino para celebrar la fundación de un nuevo país que nacería al siguiente día: Eslovaquia.

Bueno, y he acá un abrebocas de la capital eslovaca. Una pequeña gran ciudad que mezcla lo nuevo, lo viejo y lo más viejo. Palacios Barrocos comisionados por la realeza Húngara cuando esta era su casa, un centro histórico gótico y medieval, bloques de vivienda comunistas, puentes futuristas, boutiques, cafés modernos…  Es difícil creer que esta ciudad tiene apenas un puñado de años de existencia oficial. Anteriormente conocida como Pressburgo (por los Austriacos) o Pozsony (Por los Hungaros), la capital ha sabido jugarse sus cartas en el desarrollo de su país. Ahora es tu turno para jugar unas buenas cartas en tu visita a una ciudad y un país que sin duda merece la pena visitar.