QUE VER EN MACEDONIA: OHRID, EL LAGO SECRETO DE EUROPA.

Ohrid es uno de esos lugares que uno descubre y dice “Pero ¿cómo no he escuchado de esto antes?”. Es porque muchos no sabemos que ver en Macedonia, o siquiera dónde queda este país. Este lago, con su homónima ciudad, es uno de los lugares más tranquilos y sublimes de Europa, y una parada obligatoria si estas recorriendo la región de los Balcanes. 

Ohris es suficientemente pequeño para pasar de monumentos históricos, antiguos monasterios y castillos a una silla asoleadora con unas de las aguas más cristalinas del viejo continente. Para que te hagas una idea, puedes nadar y nadar hasta el centro y aun así puedes ver hasta 10 metros abajo del agua…  

Cuando encuentro este tipo de lugares me confirman cada vez que mucho de los viajes que la mayoría hacemos están sobrevalorados. Muchos conocemos las mismas cosas, volvemos a los mismos destinos y estigmatizamos lugares porque no nos parecen “cool” como París, Nueva York o Tailandia. O por lo menos yo lo hice. (¿Macedonia? ¿Y yo qué voy a hacer allá?) Conocer Macedonia me ayudó a no subestimar ningún país, sin importar su tamaño. Y si vienes por este rincón del mundo espero que lo que leas abajo te pueda servir.


Para que sepas, Ohrid se encuentra al sur del país y es uno de los lagos más grandes de Europa (y de los más antiguos). Fue la capital del Imperio Búlgaro por un tiempo. Se caracteriza por sus cristalinas aguas, por ser uno de los asentamientos más antiguos del mundo eslavo y por tener una cantidad absurda de centros religiosos. Alrededor de unos 365 contando monasterios, iglesias y capillas. Más o menos uno diferente para cada día del año. Es por esto que se llegó a llamar la “Jerusalén Eslava”. Además de ser la parada ideal si te diriges de Albania hacia Bulgaria. Se encuentra a solo unas horas de la ciudad de Saranda. 

Una vez pusimos pie en esta zona la decisión no fue difícil, alquilamos un par de bicicletas ¡A pedalear se dijo! Nos quedamos en un guesthouse a 4 km del pueblo, pues por la experiencia que vivimos en Kotor no queríamos quedarnos dentro del casco histórico. Un poco de naturaleza y aire fresco viene bien para el espíritu y la cabeza, en especial si buscabamos descansar y encontrar playas a lo largo del lago.  

¡Y QUE BUENA DECISIÓN LA QUE TOMAMOS! 

No me tomen a mal, el pueblo es fantástico, una mezcla impresionante de iglesias, castillos, monasterios y pequeñas casas tradicionales de los Balcanes. Pero a veces escapar de aquel bullicio de turistas para relajarse en algún asentamiento tranquilo cerca al lago también está bien bueno. El lago se llena de locales en verano. Por esto es bueno reservar con anterioridad la acomodación. 

El caso. Nos fuimos pedaleando hasta el muelle del pueblo donde pudimos admirar todas las pequeñas y blancas casas que se erigen colina arriba junto con una ruta de iglesias ortodoxas a las cuales no podíamos decir que no, siendo que estábamos en un asentamiento religioso tan importante. Está bueno elegir algunas que te llamen la atención, para que no trates de entrar a todas por el hecho de verlas y al final del día termines cansado (mamado) y no quieras ni disfrutar del lago luego.  

LA RUTA DE LAS IGLESIAS: 

La primera parada fue la Iglesia de Santa Sofia (Sveta Sofija), localizada en la parte baja del casco histórico. Reluce por su galería de arcos, su bello jardín y porque a veces se realizan conciertos que oscilan entre los 100MKD (Para turistas adultos. Alrededor de 1.5 Euros) y 30MKD(para niños). Dentro encontrarás una colección de frescos medievales para chuparse los dedos y si tienes suerte verás a uno que otro ortodoxo dando un beso a aquellos iconos bizantinos. Personalmente me gusta ver esto, muy diferente a la religión católica. 

Pasamos luego por San Clemente y Pantaleón (Sveti Pantelejmon), una iglesia que ha cambiado su religión, así como las chicas cambian de parecer cada tanto con sus novios (tal vez sí, pero no, puede ser…). De cristiana a ortodoxo-bizantina y luego a musulmana. Vale la pena entrar y echarse una pasada por unos 100 MKD. 

Iglesia de San Jovan Bgoslov Kaneo (Sveti Joban at Kaneo): Esta capilla ortodoxa es el punto más pintoresco y hermoso de la ciudad (y de la región), también el más famoso de la zona. Se trata de una sencilla iglesia construida al borde de un pequeño acantilado, en un aire de soledad y solemnidad mira al lago Ohrid y te dará vistas verdaderamente inolvidables. No pudimos entrar porque estaba cerrada, pero con la vista tuvimos. 

La última en visitar fue la iglesia del tope, donde puedes admirar el castillo de Ohrid, también conocido como la Fortaleza de Samuel, uno de los máximos exponentes del Primer Imperio Búlgarodesde donde ondea orgullosamente una enorme bandera de Macedonia. Verás una pequeña capilla afuera de esta iglesia. Así es, más iglesias.  

DISFRUTAR DE LA VIDA DEL PUEBLO 

Ohrid es fácilmente el punto con mayor potencial turístico del país y una de las mejores cosas que ver en Macedonia. Lo bueno es que no está masificado. Las cosas se sienten reales y no como fachadas “para mostrar”. Deberías dar una vuelta por el pueblo y perderte entre las calles empedradas. Ver los cientos de casas blancas con los marcos de ventanas y puertas color cacao. Busca el antiguo anfiteatro mientras miras como secan los pimientos (paprika) al sol en las calles. Una actividad muy tradicional de esta región. Todo el asentamiento es un pequeño laberinto inclinado. Los mejores lugares se encuentran de esta forma. 

Cerca al lago hay un largo muelle que se puede caminar con una vista espectacular.  

Además, puedes tomar té o café turco (bastante fuerte), entrar al bazar y probar algún plato típico de la gastronomía de la región en algún restaurante, (¿Carne a la parrilla condimentada con paprika? ¿Cevapci?), remata con un buen baklava. 

BUSCA TU PLAYA 

Luego de esto decidimos salir del casco histórico y dirigirnos a hacer un poco de ciclismo y relax en el lago. Hay muchas playas establecidas en los bordes del lago. Para entrar a estas deberás pagar un consumo o bien pagar una asoleadora. Si quieres música y gente y sólo sentarte a relajar con algunas comodidades como restaurante o servicios esta bueno.  

Otro plan que aguanta hacer es el de buscar playas deshabitadas y tranquilas. Con el beneficio de las bicicletas que alquilamos tuvimos la facilidad de poder recorrer toda la orilla del lago buscando lugares un poco más tranquilos. Para esto nos abastecimos en un mercado local, compramos cervezas, sandías, comida, teníamos un juego de cartas y nos disponíamos a darnos un baño mientras comíamos sandia, veíamos el atardecer y hablábamos de la vida y la diferencia entre la cultura de los Balcanes y la cultura latina. 

Menudo plan, pues encontramos una playa increíble (hay cientos), con una piedra que se alzaba en el centro la cual nos sirvió para tomarnos unas fotos, tirarnos y boludear un rato. 

Si se ajusta a tu presupuesto, también puedes rentar un bote y recorrer el lago internamente. Puedes llegar a puntos desconocidos, cruzar rápidamente de una playa a otra, pescar un rato e ir al mismo centro del lago. A ver cuánto puedes ver hacia adentro.

Ohrid es un lugar para descansar. Y si vienes acá es muy probable que estés conociendo esta región de Europa que es bastante desconocida para muchos y que (gracias a Dios) no llega a los titulares del turismo mundial; un plan que te puede dejar agotado luego de unos días. Tomate tu tiempo en esta ciudad, aprovecha uno de los lagos más hermosos que tiene Europa y relájate. En Ohrid el tiempo no pasa. Tú tranquilo. Venga de donde vengas, vayas a donde vayas, déjate disfrutar del placer de lo simple y de uno de los secretos más grandes de los Balcanes… y de Europa. 

INFORMACIÓN UTIL: 

  • Llegamos a Ohrid desde Saranda en Albania. Para hacer esto tomamos un bus desde Saranda a Elbasan a las 11.45am. Los buses en Albania son bastante impredecibles, sin embargo este estaba establecido en el escaso horario de la parada de buses. Nos costó 1500 Leke (Moneda albanesa. 12 Euros aprox) por persona. El bus nos dejó un poco antes de Elbasan donde SenadTours ( ¡MUY RECOMENDADO! Incluso perdimos una bolsa en el bus que nos llevó a Elbasan. El conductor se puso en contacto con la otra empresa y nos trajo la bolsa ,con ropa y cosas sana y salva) nos recogió y nos llevó a Struga, un pequeño pueblo cerca de Ohrid. Demora alrededor de 5 horas – 6 horas el recorrido hasta acá. El trayecto hasta Struga cuesta 15 Euros (es un poco más caro que los buses internos, pero esto es debido a que se debe cruzar la frontera). Su duración es de 2.30 hrs – 3 hrs. 

Si queríamos visitar el pueblo podíamos hacerlo tomando un bus. 40MKD (0.65 Euros) por persona. El trayecto Struga – Ohrid es de 10 minutos. 

  • Nos quedamos en Villa Klibo, un bonito grupo de casas a cargo de un chico (Klibo) bien buena onda y completamente bilingüe. Nos ayudó a buscar las bicicletas (7 euros el día) e incluso nos recogió en el centro de Struga. 
  • La entrada a las iglesias es paga. Cada una te costará alrededor de 100MKD (1.5 Euros)